Cine e Historia: La ladrona de libros

En este segundo trimestre los alumnos de Historia Contemporánea de 4º estudiarán los acontecimientos de finales del siglo XIX y comienzos del XX, que nos llevarán a ocuparnos de una de las guerras mundiales. Parece oportuno señalar el interés de la película, LA LADRONA DE LIBROS, dirigida por el realizador británico, Brian Percival, y basada en la novela de éxito del mismo título, escrita por el australiano, Markus Zusak. Una obra que sobresale en principio por la época en la cual se ambienta, la de Alemania del nazismo y la Segunda Guerra Mundial. De la primera deja un extraordinario retrato al captar la represión totalitaria del régimen de Hitler, que persigue cualquier oposición suprimiendo la libertad. También racial contra los judíos. De la segunda muestra la perspectiva del sufrimiento de la población civil alemana por los bombardeos sobre las ciudades.

La narración de la película tiene un eje cronológico centrado en los siguientes momentos: Inicio en 1938; Comienzo de la guerra, 1939; Diciembre de 1941; acontecimientos desde 1942 en el que se incluye los efectos de la llamada Solución Final; Derrota y ocupación por los aliados de Alemania, 1945; y epílogo, la época actual. Gira entorno a la vida de Liesel, una adolescente dada en adopción a una familia alemana después de la detención de la madre por ser comunista. El nuevo padre, un soldado veterano de la Primera Guerra Mundial, y que se niega a afiliarse al  partido nazi, se encarga de enseñarla a leer y a escribir después de ser rechazada por los compañeros en la escuela.


La joven heroína, además, muestra un gran interés por aprender a leer y por las palabras, hasta el punto que le lleva a hurtar o pedir prestado libros, como aquél que cogió de la hoguera a la que los habían destinado los nazis. En esta afición contribuirá un joven judío que se oculta en la misma casa. Le enseñará a expresar mejor el mundo real e imaginario que se encuentran en ellos y le estimulará a escribir un diario sobre la misma obra de Hitler, Mi lucha, que el joven prepara blanqueando las hojas impresas. Actividad que le salvará la vida.


Si se parte de la afirmación de que las gentes que empiezan quemando libros acaban quemando personas, el argumento tiene numerosas alusiones e implicaciones, pues de fondo, la voz narrativa corresponde al personaje de la Muerte, que informa al espectador del hecho inevitable de todo ser humano, su desaparición, especialmente cuando se producen circunstancias históricas como las que sucedieron en los años treinta en Alemania y durante la guerra. Sin embargo, la película es un canto a la vida. Tiene un final feliz. La protagonista alcanza a vivirla plenamente y lograr el éxito con los recuerdos del pasado.


Por tanto, para Liesel, los libros y las palabras, junto a las historias que en ellos se cuentan, tuvieron un gran poder, un extraordinario valor en diferentes vertientes. Fueron una evasión o liberación frente al entorno dramático. También una forma de aprendizaje, de comprender la realidad mejor desde el pensamiento, y de encaminar su destino. Una forma de expresar mejor la humanidad frente a la violencia ejercida contra los demás del régimen político y de encontrar la belleza en las circunstancias adversas.

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