La guerra en el siglo XXI

La película LA NOCHE MÁS OSCURA (Zero Dark Thirty), dirigida por la realizadora norteamericana Kathryn Bigelow, cuenta las investigaciones de la CIA hasta conseguir dar con el paradero de Osama Bin Laden, dirigente máximo de Al Qaeda y organizador de los sucesos del 11 de septiembre de 2001 junto con otra serie de ellos en diferentes países europeos. Cuenta que a raiz de tales hechos como la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York en el que perecieron unas 3000 personas, EEUU emprendió la guerra contra el terrorismo, una guerra sin frentes de batalla, con escasos soldados, situada principalmente en el ciberespacio, en el terreno de las nuevas comunicaciones. También, se crearon cárceles secretas donde eran apresados e interrogados con métodos de tortura los miembros de Al Qaeda o aquellos que se creía pertenecían o habían tenido un vínculo con la organización terrorista. De esas indagaciones surgió la pista del mensajero de Bin Laden, que condujo a los agentes de la CIA hasta su residencia al norte de Pakistán, donde el cabecilla más buscado fue ejecutado.
La película a pesar de su larga duración atrae al espectador por la descripción minuciosa de los procedimientos de tortura, las dificultades en conseguir cualquier valiosa información, hasta la persistencia de una joven agente, en la pista de que existía un mensajero de Bin Laden, Maya, interpretada por la actriz Jessica Chastain, que provoca una verdadera intriga hasta conseguir su objetivo. El resultado tiene interés pues ilustra uno de los hechos más significativos de la Historia de comienzos del siglo XXI, un problema que todavía no ha terminado porque las circunstancias que los provocaron y la guerra consecuente continua. Así lo podemos observar en el enfrentamiento contra las bases del terrorismo en Asía y África, y la continuidad de la cárcel de Guantánamo, ejemplo de los distintos procedimientos ilegales que la administración norteamericana empleó en esta lucha. A la película se le ha acusado de evidenciar que fue el uso de la tortura de manera sistemática con los detenidos el principal método contra el terrorismo, aunque está probado que la administración del presidente George Bush abrió la puerta a su utilización.
Por otra parte, la película muestra que la tecnología centrada en las comunicaciones, la telefonía móvil, ya extendida por todo el mundo, resulta un elemento fundamental. El filme comienza con las grabaciones de las últimas llamadas de las víctimas del 11 de septiembre y termina con las realizadas por el mensajero de Bin Laden. Por tanto, si ya forma parte integrante de la vida de las personas, ésta se convierte de igual forma en el método más importante para su localización y control, para averiguar la verdad de muchos hechos, en este caso históricos que quedan grabados y procesados en los sistemas informáticos que los gestionan.

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